domingo, 9 de octubre de 2011


HUEVO Y CEBOLLAS (a Manu)


En la sartén pequeña pocho la cebolla
En la sartén grande hago las patatas
Los huevos esperan en la nevera

Todos menos uno:

El que se alimenta de minutos y gira como un planeta suspendido en el universo de mi vida doméstica

El que los que conocen el dolor y placer de las palabras, me animan a que accione, por lo menos, 10 minutos al día y dedique esa cuenta atrás al terreno libre de mi intuición y vómito de teclas de máquina de escribir antigua de dentro a fuera

Las patatas son el día a día, lo práctico, las obligaciones, la responsabilidad manejada como obstáculo y están en la sartén grande, ¿con cierto protagonismo?

La cebolla es lo que se pocha, la creatividad que se pocha,  lo que se guarda dentro de muchas capas protectoras, lo que da el sabor real a la tortilla de la vida, puntiaguda al principio, pero transparente y dulce al final, la que arranca las emociones, la que aflora la sal de las entrañas, pero se pocha.

Quiero cebollas que floten en una galaxia íntima y se dispongan según el orden que dictan esas gotitas de demiurga que me habitan, creatividadcebolla, sal a jugar al papel, ¡no te poches dentro!





















miércoles, 17 de noviembre de 2010

CARACOL RIMA CON ESCRITOL


Cuando llueve uno se recoge por dentro. Somos organismos vivos y sin sol uno se pocha. No es tristeza literalmente, pero es un nosequé muy parecido a la tristeza, una tristeza muy literaria. Algo se detiene, el ritmo baja y comienzas a escuchar el goteo de tu desván cerebro. Temes resbalar con el charco del sótano. Viejas canciones nos mecen, y el alma pesa y se engorda, es más fácil que se roce con el abrigo, con la mesa del ordenador, con el que tienes al lado. A la altura del estómago se vuelve peluda y ansía un almohadón que la asfixie y la devuelva a su sitio. La lluvia nos hace deslizarnos por las líneas de la caracola concéntrica hasta nuestro epicentro de deseos, frustraciones, cosas por hacer, debilidades, ganas de materializar. Compraría un billete al pasado en un viaje exprés: a quedarme dormida en el regazo del abuelo con ese reloj de fondo, volvería a la época en la que pararse y dejarse vivir por un par de horas no era pecado, a tener mayores que gestionan la logística. Una sobremesa sobre sillón donde hablar tumbadas y bebiendo té entre mantas en la isla. La lluvia nos comparte, nos estruja, nos hace iguales, nos ayuda a parar, pensar, prensar, personalizar, perforar, pernoctar. Paraguas para todos. Respiremos la lluvia.

domingo, 10 de octubre de 2010

EL FATÍDICO VIRUS DE LA DOBLE TILDE

Ddoommiinnggoo:: 
El otoño se va colando por cada ventana abierta, por casa boca que bosteza, por cada ojal sin botón, por los ombligos que pierden el moreno y los objetivos de los turistas. Tímido pero certero llega para quedarse. Tras un final de chicle lleno de sabor y sueños, el vendaval bofetada nos ha golpeado. Un portazo sin avisar que cambia de etapa y nos sitúa ante nuevas sensaciones, escenario, necesidades, deseos. El edredón abraza más fuerte, los paraguas danzan por las calles, la sopa de fideos hierve en la cocina, la lana promete ser nuestra segunda piel, los viajes recientes pasan a la caja de recuerdos. El virus del cambio, el virus de echar una llave y encontrar la nueva, el virus de la doble tilde, el virus de la bombilla que acompaña, el virus de la lágrima fácil, el virus de las arenas movedizas, el virus de las duchas calientes y los ibuprofenos, el virus de las botas de cuero y las bailarinas en el mismo paso de cebra, el virus de los despertadores y las zapatillas mullidas. Fall. Pero fall down. El otoño nos llora, nos queja, nos recoge, nos coge, nos despista, nos empuja, nos describe, nos etiqueta, nos baila, nos nosequea, nos jode, nos sonríe, nos confía una nueva hoja seca en blanco para escribir con una o con dos tildes lo que nos traiga.


miércoles, 6 de octubre de 2010

CON OJERAS, SIN VERGÜENZA, CON ALETAS


Calentamiento o handing:
Con ojeras, sin vergüenza, con cuerpo de otoño y calcetines de lana febriles. Con ganas de tocar el piano por tantos días de lluvia, de cocinar rico con luz baja y jazz, con recuerdos saltarines que piden la vez para saltar de la cabeza a la cazuela, con maletas inminentes. Como un caracol sobre el que describen círculos concéntricos cada vez más cómodos y estables. Metida en mi cubículo conectada por el cable umbilical a ahí fuera. Viendo el sol desde el cuarto piso sin ascensor y teniendo que mirar para arriba y de puntillas por el patio. Bajo las almohadas varios pijamas esperando la noche apropiada, las mariposas se posaron e ivernan junto a mi, el horno huele a romero y julieta, el vino tiñe la timidez sobria, las manos quieren amasar barro, los calendarios cambian sus oquedades, la ciudad respira nueva y expectante con un diafragma liberado por práctica miofascial. Merienda de ciruelas, me acuesto con escritores muertos sin conseguir conquistarles más que tres palabras antes del viaje. Desempolvando emociones que me acercan al Centro, a mi, el pez descubre el agua y estrena aletas nuevas de calma y poder. Cae la noche. Huelo a sushi.

viernes, 11 de septiembre de 2009

LLUEVE EN ESDRÚJULA


escritodíasatrás
Dentro de la camiseta de rayas Saint- Tro-pez suenan ecos de intriga oscura
Dudas sobre si coger el tren y partir a tierras de otro idioma
dudas sobre si el cariño me acabará estrangulando o seré capaz de nadar con él
Necesidad de medidores de harina, para controlar la ración adecuada de cabeza y de pasión, si no el bizcocho sale poco esponjoso y quemado, y bueno, lo tiras y ya, pero el olorcito a corazón socarrat que queda en casa y sale del horno en forma de fantasma negro........tarda más en desaparecer del todo, y es más molesto
nivel de planchado 3: estire y empuje, como en un masaje chino, las arrugas de su mente quedarán como nuevas, extra topping de expresión.
Rocío Jurado suena por el patio como un pulmón amplificador cúbico natural, como sólo las reinas se merecen. Canta, Rocío, canta fuerte, desde ese pecho almohada que amó hasta desgarrarse, y seca mi ropa desteñida con esas melodías de ayer, de hoy y de siempre. Canta, luchadora de sumo de la canción ligera. ¡Qué contradicción!
Cuando dejas de escuchar la música de siempre, empiezas a dejar de ser tú, y luego, encuentras uno de esos clásicos de labanda sonora de tu vida y te sientes como en casa, a salvo.
Demos paso a una letra de chançon domestic:
Getting fond of you
the forest on your chest just hits me softly
your teeth brush tells me good morning near the mirror
new phone number dances in my mind
cooking with your new spotify link
come fall, come now

disfruten del fin de semana. vivan los novios! y los nonovios!

jueves, 3 de septiembre de 2009

LA ROPA DESTEÑIDA SIGUE TENDIDA

jueves.tresdeseptiembrededosmiltres.unaycuarentaysietedelamañana

La ropa desteñida sigue tendida
Me he vuelto a topar con el camión de la basura
Si alguna vez tengo un perro, será de esos de arrugas en el cuello, y le llamaré Helsingor
Cuando se apagan las luces de la sala de cine, empiezo a respirar con dificultad. Ansiedad (de tenerte en mis brazos?)
Sigue habiendo garbanzos abandonados en el proceso selectivo del aperitivo. Panchitos 3- Garbanzos 0. Hay algo más triste que ser plantado, regado, madurado, recolectado, tostado, empaquetado, vendido, servido para ir a la basura?
Tengo que sacarme los billetes de tren y solucionar el modelito que irá en la maleta para el felíz enlace levantino
Sigue sonando Cat Power, me ha cogido por dentro
Cuánto de grande será la panza que alberga al futuro Samuel
Si cenas vegetariano, te leen el tarot
La sincronía duerme la siesta
En Santiago de Chile hace frío, lo descubro en camisón blanco
La nevera empieza a cobrar vida
Me queda tan sólo una servilleta negra y suave
El 4 llega Martita. Estará sólo de paso
Pasos: hacia dónde vamos?
La madrugada cual enredadera enredadora salvaje me posee con una fuerza animal que quiere salir
Cada vez que le veo, me da un vuelco el estómago, año tras año
El regalíz negro sueco es el más sabroso
Me enredo en las redes sociales
Necesito un splitter: sólo para el ampli?
El tiempo que dedicas a ti mismo, será inversamente proporcional al que dedicarás a tu futura familia?
Somos borradores de lo que queremos ser: vivan los garabatos
Un cuarto de melón espera la sonrisa sedienta
Ganas de volar lejos para encontrar un folio en blanco, no como huida, sino como encuentro
Lo valiente sería sacar la brocha aquíN mismo
Lost Someone suena como una lenta en el centro de la pista de mi noche
En San Telmo hay sabrosas cucharas de palo
Un extraño me recomienda el Feng-Sui
El corazón del portatil arde. De pasión?
Las agujetas se agarran a mi cuerpo, y mañana crecerán: plié, tabla, plié
¿Tu interés sigue intacto?
Cuadros de Freud en mi espejo
La caja de objetos inservibles pero intirables sigue observando todo
Una ilusión: ¿la cambiamos por otra?

martes, 1 de septiembre de 2009

LE PENSABA DESDE EL TRÁNSITO

martes.unodeseptiembrededosmilnueve.unaydieciseisdelasmañana.
(escrito el jueves.veintisietedeagostodedosmilnueve.nueveymedia)

Su amante le alimentaba con canciones escogidas con pinzas de plata. Como nutren a un pajarillo con cariño, le seducía con lombrices-melodías, versos de rima de mensaje encriptado, estímulos directos al sentir de la oyente que deglutía con sumo interés en busca de información sobre la personalidad del cuerpo deseado. Una gramola de selección personalizada que salpicaba buen gusto, le hacía girar en el gramófono de asfalto bailando lentas y cantar miel al compás de sus pasos urbanitas. Compases de amor y ritmos eternos entre acertijos, acordes de acústica recién afinada y pistas que ansían tocarse, chuparse y en fin, un encuentro de trigoviento. Nuevos paisajes y latitudes, para nuevos descubrimientos personales. Y en el siguiente compás, bruma miedosa que se despeja ante la naturalidad del solconfianza bemol, dejándose llevar en clave de fa. Verano lento y sólido muestra su hombro al aire de lluvia septiembre que amenaza fresco con soplidos de ganas.

Y entre el maíz que crece turgente, le relee. Y sus palabras como frutos silvestres de una mente, no sabemos, si tocada por una flecha alada y pueril, o sosegada por la racional espera, rozan sus labios, su pecho, su estómago con la pulposidad de una ciruela desnuda sin piel. Seductora, brillante y que gotea los cascabeles del insultante y descarado almíbar de Eva.